¿CRISIS PETROLERA O IRRESPONSABILIDAD?

¿CRISIS PETROLERA O IRRESPONSABILIDAD?

09/05/2016

¡¡Que los responsables se hagan cargo de lo que les corresponda.!!

 Ante la situación por la que atraviesa la industria del petróleo y el gas, que algunos insisten en llamarla “crisis”, consideramos necesario recordar ciertos antecedentes que alguAsamblea en Rincon 20nos parecen haber olvidado.

Los preventivos de crisis firmados por las partes y que rige para la actividad, finalizan el próximo 21 de mayo.

Recordemos que a principios del 2015, los sindicatos, las empresas y los gobiernos, nacional y de las provincias productoras de hidrocarburos, firmaron un acuerdo en el que cada parte asumió diferentes acciones para sostener la productividad  y el trabajo. El gobierno nacional estableció un precio interno de U$S 77, unos U$S 20 más del valor internacional; las provincias, como titulares dominiales se comprometieron a velar por el cumplimiento del acuerdo; las empresas a no efectuar despidos, y los sindicatos al mantenimiento de la paz social.

Esos compromisos fueron ratificados por todos los sectores en diciembre pasado, tras la asunción de las nuevas autoridades nacionales y provinciales, momento en que el precio interno se fijó en precio de U$S 67,50, muy por encima del internacional.

Además, se estableció que los aumentos que se aplicarían a los combustibles, servirían para el mismo fin, es decir, al mantenimiento de la productividad y el trabajo, como el del 10%  que  recientemente se anunciara.

También se acordó U$S 5 por millón de BTU (precio en boca de pozo, no subsidio) y a cambio de esto YPF subiría nuevos equipos. Lamentablemente no se cumplió. Como siempre, los únicos que cumplimos somos los trabadores

Podemos sumar a lo anterior el “Thgit”, el “Shale” y una cantidad de medidas justificadas siempre como necesarias para el mantenimiento de los niveles productivos, de la rentabilidad y de los puestos de trabajo.

Sin embargo, la primera variante de ajuste a la que están echando mano son los trabajadores. (recordemos los años 2008 y 2009 cuando tuvimos que luchar contra más de tres mil posibles despidos).

Hoy vemos con estupor que algunas empresas presionan a los trabajadores con ofertas de “tentadores” arreglos  para que renuncien, y en muchos casos, ante la amenaza del despido, algunos compañeros terminan cediendo.

El sector empresario está manifestando que en la actual situación no “puede” negociar salarios, lo que significa desconocer que la inflación está fagocitando ávidamente el poder adquisitivo de los trabajadores que enfrentan “precios nuevos” con “salarios viejos”. ¿A dónde fueron a parar los aumentos que eran para sostener la productividad?

También pretenden tomar diversas medidas que afectan al trabajador, tal como reducción horaria, etc., lo que pareciera estar destinado a una deliberada provocación de conflictos.

La prudencia, la templanza y el diálogo para la negociación me acompañaron a lo largo de mis 43 años de sindicalismo y 33 de secretario general, actitud que muchas veces me significó un alto costo político.  Es justamente la experiencia la que me está avisando de próximos conflictos. Jamás amenazamos, pero si advertimos. Si los trabajadores son despedidos, suspendidos, o reaccionan en justa defensa de los derechos de sus compañeros, indudable e inevitablemente, por falta de mano de obra se verá afectada la producción, inclusive la de gas en pleno invierno, y no será nuestra responsabilidad. QUEDE CLARO

DEJAMOS EXPRESAMENTE SENTADO QUE NO PERMITIREMOS UN SOLO DESPIDO, INCLUSIVE LOS ACORDADOS CON PRESIONES. TAMPOCO TOLERAREMOS QUE CONTINUEN LAS PRESIONES O AMENAZAS A LOS TRABAJADORES. BASTA.

A efectos de evitar situaciones desagradables que no queremos generar, solicitamos URGENTEMENTE:

A LAS EMPRESAS CONTRATISTAS: No dejarse presionar por las productoras para despedir trabajadores.

A LAS EMPRESAS PRODUCTORAS: Desde hace tiempo se les viene dando todas las herramientas, como los precios de los combustibles y el aumento del gas, lo que debería haber sido suficiente para mantener la producción en los niveles del año 2014.  Sin embargo siguen presionando a las contratistas en materia tarifaria. Deben terminar con el ahogo financiero
al que someten a esas empresas cuando le demoran noventa días para aprobarles las facturas que luego se las pagarán a los 30 o 60 días de aprobadas. Esto provoca atrasos en salarios, pago de intereses usurarios y hasta quebrantos.

A LOS GOBIERNOS PROVINCIALES: Que exijan el cumplimiento estricto de los acuerdos firmados con la autoridad que les da la potestad sobre las concesiones.

AL GOBIERNO NACIONAL: Que como principal accionista (51%) de la mayor productora nacional, YPF, y como policía del trabajo mediante su ministerio del rubro, tome cartas en este espinoso asunto y exija a las partes el estricto cumplimiento de lo acordado y luego ratificado.

A TODAS LAS PARTES: un inmediato acuerdo paritario, sin más chicanas ni dilaciones. Con la inflación, no soportaremos más precios nuevos con salarios viejos.

 Dice un refrán español: “Tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe”. CUIDEMOS EL CÁNTARO.

Neuquén, 9 de Mayo de 2016.-

RICARDO ASTRADA                                                  GUILLERMO PEREYRA

Secretario General Adjunto
Secretario General

 

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