GRACIAS OS.PE.PRI. LA OBRA SOCIAL RAYANA EN LA EXCELENCIA

GRACIAS OS.PE.PRI. LA OBRA SOCIAL RAYANA EN LA EXCELENCIA

20/05/2015

Estimados Compañeros y Compañeras:

Como  asesor de prensa de la organización gremial y director  de Fuerza Petrolera, siempre he difundido las bondades de nuestra obra social, desde lo institucional y desde los muchos testimonios de compañeros conformes y agradecidos por las prestaciones recibidas por ellos o sus familiares. Las veces que como afiliado tuve que acudir a una clínica o consultorio, o cuando tuve un sustito cardíaco, siempre, recibí la mejor de las atenciones.

Pero al aparecer un problema de salud importante, es cuando más se puede apreciar la excelencia de las prestaciones que recibimos.

Dice un viejo refrán español: “Nunca el bien querido es más querido que cuando perdido”.

Cuidemos y valoremos nuestra obra social, que es también de nuestras familias, de nuestros hijos. Como todo ente manejado por seres humanos, siempre habrá algo para mejorar o corregir. Participemos señalando de buena forma lo que necesite corregirse, pero también hagamos un uso responsable de una institución que nos pertenece a todos ya que está sostenida por los aportes de todos. Esto significa que el abuso o mal uso de uno en particular perjudica al resto.

Quienes tuvimos otras obras sociales, con costosos coseguros, poco descuento en medicamentos y frecuentes cortes de prestaciones por falta de pagos; o los que nos vimos obligados a abonar carísimas cuotas a empresas de medicina prepaga, no podemos permitirnos olvidar la trascendencia que supone contar con una atención médica de excelencia para nosotros y nuestros seres queridos, ese apoyo humano, técnico, administrativo y científico que no solamente salva vidas, sino que además nos contiene cuando nos sentimos indefensos frente a una enfermedad o un accidente.

Sabíamos que OS.PE.PRI. es una de las mejores obras sociales del país, incluso por encima de muchas prepagas, pero no nos había tocado de cerca la necesidad de contar con lo mejor y en el momento preciso. No habíamos experimentado un traslado a Buenos Aires o tener la posibilidad de residir en el edificio propio del gremio, con más comodidades de las que podríamos esperar en un hotel de categoría. Cuando lo vivimos, cuando sentimos ese vacío interno ante un incidente de salud, advertimos que tener una obra social de este nivel no es algo superfluo.

Es la representación de la verdadera acción sindical, esa que nos hace vivir mejor y nos apoya en cada momento de la historia de nuestra familia.

Valoramos una cobertura de calidad cuando sentimos en carne propia la angustia de la espera en una intervención quirúrgica, la necesidad de confirmar un diagnóstico con la máxima rapidez, el imperioso requerimiento de un traslado o ese trámite que debe salir con urgencia para viabilizar un tratamiento. En ese preciso momento agradecemos la agilidad de los administrativos y su buen trato, la rapidez de decisión de los directivos, la solvencia de la pericia y el conocimiento de los profesionales médicos.

A pocos días de una intervención quirúrgica, quiero expresar mi más profundo reconocimiento hacia la mejor OBRA SOCIAL (así, con mayúsculas) OS.PE.PRI. y hacia sus directivos y visionarios fundadores, encabezados por los Compañeros y Amigos Guillermo Pereyra y Ricardo Astrada.

Vaya también mi agradecimiento para quienes que, como lo hacen habitualmente con todos los afiliados, permitieron mi traslado, estudios prequirúrgicos y trámites en Neuquén y Buenos Aires: el infatigable Néstor Martínez; la diligente Marina Vargas, las dedicadas profesionales de Auditoría Médica, en especial a la Dra. Beatriz Bertrand y el Director Médico, Dr. Alejandro Lupianez; los siempre atentos y bien dispuestos compañeros de OS.PE.PRI. de Buenos Aires, Andrea Ramírez y Javier Follazzo; de Derimed, Silvia Zazzetta y Sergio Seijo y a todos mis compañeros de trabajo del Sindicato, la Mutual, la OBRA SOCIAL, la farmacia MEOPP y el IPFE por el acompañamiento.

Entre los muchos a agradecer como profesionales, vaya mi reconocimiento al Policlínico Neuquén, al Dr. Humberto Lorandi; al destacado cirujano Dr. Juan Carlos Molfino, a mi cardiólogo Pablo Courtade Iriarte, a los neumólogos Doctores Zabert y Homan; y por último a mi clínico y amigo Dr. Hugo Sesto, quien con gran olfato e intuición de diagnóstico supo detectar le enfermedad a tiempo.

Para todos …. MUCHAS GRACIAS.

Eduardo Tavella

Asesor de Prensa

Director de Fuerza Petrolera

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